Mafalda nos enseña…

Casos como este nos demuestran la importancia de la innovación en nuestras escuelas.

Categorías: Uncategorized, Videos | Etiquetas: , , | Deja un comentario

Institución libre de enseñanza (ILE), enseñar y aprender

Si bien las Instituciones Libres de Enseñanza nacen antes del boom de las Escuelas Nuevas, evidentemente su aporte a la educación española e hispanoamericana ha sido muy grande. Giner de los Ríos consideraba de vital importancia “la forja de un hombre nuevo e íntegro, abierto a todos los ámbitos del saber, mediante una educación moderna encargada de formar minorías, intelectualmente despiertas, capaces de elevar el nivel sociocultural del país”. Rechazando las ideas educativas de su época, aburrido de las exigencias antipedagógicas, Giner dirige a un grupo de docentes hacia una visión más humanista de la formación. “En su ideario pedagógico, la ILE apostó por una escuela neutra, tolerante y abierta a la realidad exterior. Un centro sin separación entre primaria y secundaria, con enseñanza cíclica y en régimen de coeducación, donde la actividad personal y la experiencia creativa del alumno, utilizando diversas fuentes de aprendizaje, constituía el eje del trabajo escolar”.

No está reconocido dentro del movimiento de la Escuela Nueva, pero la innovación y los aportes que consideraran la modificación de los modelos educativos existentes son aspectos que definen a las Escuelas Activas o Nuevas, por ende es importante reseñar el valor y la vida del Maestro de los Ríos.

Este vídeo dejará una visión amplia de los ideales de este gran pedagogo.

Fuente: 

http://www.lacerca.com/noticias/editorial/krausismo_institucion_libre_ensenanza-22206-1.html

Categorías: Pedagogos de la Escuela Nueva, Videos | Etiquetas: , , , , | Deja un comentario

Obvio para ti pero increíble para otros

Ver vídeo en Youtube.

Este vídeo nos deja una pregunta interesante al final:

¿Estás reteniendo algo que te parece muy obvio como para compartir?

Quizás muchos de los pedagogos de la Escuela Nueva pensaron que era obvia la propuesta que tenían, pero hoy podemos agradecer que la hayan expuesto al resto del mundo.

Categorías: Videos | Etiquetas: , | Deja un comentario

¿Qué opinas?

Categorías: Uncategorized | Deja un comentario

Cronología de la Escuela Nueva

Fuente:

Elaboración propia con datos de http://www.segciencias.com.ar/cronologia.htm

Categorías: Pedagogos de la Escuela Nueva | Deja un comentario

John Dewey y la pedagogía progresista

Dewey declaró en 1896 que “la escuela es la única forma de vida social que funciona de forma abstracta y en un medio controlado, que es directamente experimental, y si la filosofía ha de convertirse en una ciencia experimental, la construcción de una escuela es su punto de partida” (Dewey, 1896a, pág. 244). Dewey llegó a Chicago con la idea de establecer una “escuela experimental” por cuenta propia. En 1894 decía a su esposa: “Cada vez tengo más presente en mi mente la imagen de una escuela; una escuela cuyo centro y origen sea algún tipo de actividad verdaderamente constructiva, en la que la labor se desarrolle siempre en dos direcciones: por una parte, la dimensión social de esta actividad constructiva, y por otra, el contacto con la naturaleza que le proporciona su materia prima. En teoría puedo ver cómo, por ejemplo, el trabajo de carpintería necesario para la construcción de una maqueta será el centro de una formación social por una parte y de una formación científica por otra, todo ello acompañado de un entrenamiento físico, concreto y positivo de la vista y la mano” (Dewey, 1894).

La filosofía de Dewey fue atacada por sus enemigos de la educación progresista, lo que ocasionó que lo culparan de cualquier error cometido en el sistema educativo norteamericano. Su legado reside más en una visión crítica y hasta ahora  la obra de Dewey sigue siendo fuente de inspiración a pesar de la exageración de los críticos, ya que la finalidad de la educación era ayudar al niño a resolver los problemas que se le presentaran dentro del ambiente físico y social y como resultado de su pragmatismo filosófico y  su formación psicológica, buscaba resolver los problemas reales del hombre a partir del conocimiento psicológico.

Dewey defendió ante los funcionarios universitarios una escuela que, manteniendo “la labor teórica en contacto con las exigencias de la práctica” constituiría el componente fundamental de un departamento de pedagogía –“el elemento esencial de todo el sistema”–, para lo que consiguió el apoyo de Harper, firmemente comprometido en la campaña a favor de la reforma educativa en Chicago (Dewey, 1896c, pág. 434). En enero de 1896, abrió sus puertas la Escuela experimental de la universidad de Chicago. Empezó con 16 alumnos y 2 maestros, pero en 1903 ya impartía enseñanza a 140 alumnos y contaba con 23 maestros y 10 asistentes graduados. La mayoría de los alumnos procedían de familias de profesiones liberales y muchos eran hijos de colegas de Dewey. La institución pronto se conoció con el nombre de “Escuela de Dewey” ya que las hipótesis que se experimentaban en ese laboratorio eran estrictamente las de la psicología funcional y la ética democrática de Dewey.

En el núcleo del programa de estudios de la Escuela de Dewey figuraba lo que éste denominaba “ocupación”, es decir, “un modo de actividad por parte del niño que reproduce un tipo de trabajo realizado en la vida social o es paralelo a él” (Dewey, 1899, pág. 92). Los alumnos, divididos en once grupos de edad, llevaban a cabo diversos proyectos centrados en distintas profesiones históricas o contemporáneas. Los niños más pequeños (de 4 y 5 años), realizaban actividades que conocían por sus hogares y entorno: cocina, costura, carpintería. Los niños de 6 años construían una granja de madera, plantaban trigo y algodón, lo transformaban y vendían su producción en el mercado. Los niños de 7 años estudiaban la vida prehistórica en cuevas que habían construido ellos mismos, y los de 8 años centraban su atención en la labor de los navegantes fenicios y de los aventureros posteriores, como Marco Polo, Colón, Magallanes y Robinson Crusoe. La historia y la geografía locales centraban la atención de los niños de 9 años, y los de 10 estudiaban la historia colonial mediante la construcción de una copia de una habitación de la época de los pioneros. El trabajo de los grupos de niños de más edad se centraba menos estrictamente en periodos históricos particulares (aunque la historia seguía siendo parte importante de sus estudios) y más en los experimentos científicos de anatomía, electromagnetismo, economía política y fotografía. Los alumnos de 13 años de edad, que habían fundado un club de debates, necesitaban un lugar de reunión, lo que los llevó a construir un edificio de dimensiones importantes, proyecto en el que participaron los niños de todas las edades en una labor cooperativa que para muchos constituyó el momento culminante de la historia de la escuela.

Habida cuenta de que las actividades ocupacionales se encaminaban, por una parte al estudio científico de los materiales y procesos que requería su realización, y por otra parte hacia su función en la sociedad y la cultura, el interés temático por las ocupaciones proporcionó no sólo la ocasión para una formación manual y una investigación histórica, sino también para un trabajo en matemáticas, geología, física, biología, química, artes, música e idiomas. Como escribió Dewey, en la Escuela experimental “el niño va a la escuela para hacer cosas: cocinar, coser, trabajar la madera y fabricar herramientas mediante actos de construcción sencillos; y en este contexto y como consecuencia de esos actos se articulan los estudios: lectura, escritura, cálculo, etc.” (Dewey, 1896a, pág. 245). La lectura, por ejemplo, se enseñaba cuando los niños empezaban a reconocer su utilidad para resolver los problemas con que se enfrentaban en sus actividades prácticas. Dewey afirmaba que “cuando el niño entiende la razón por la que ha de adquirir un conocimiento, tendrá gran interés en adquirirlo. Por consiguiente, los libros y la lectura se consideran estrictamente como herramientas” (Mayhew y Edwards, 1966, pág. 26.)

Los factores principales que  motivan las ideas pedagógicas de John Dewey son básicamente tres: la democracia, la revolución industrial (ya que los Estados Unidos se convierten en potencia industrial en la segunda mitad del siglo XIX) y la ciencia moderna, la cual tiene relación con el método científico y que juega un papel importante en su pragmatismo. Dewey escribía a su esposa Alice: “A veces pienso que dejaré de enseñar directamente filosofía para enseñarla por medio de la pedagogía” (Dewey 1894). No obstante, nunca dejó de enseñar directamente la filosofía, sin embargo, sus pensamientos y opiniones llegaron a los lectores a través de diversas obras destinadas a los educadores, tales como La escuela y la sociedad (1899), Cómo pensamos (1910), Democracia y educación (1916) y Experiencia y educación (1938), entre otras,  y de las cuales Democracia y Educación  fue la obra que más se acercaba a su postura filosófica y aunque tuvieron que transcurrir varios años antes de que escribiera esta obra, donde establece los fundamentos filosóficos y sociales que sirvan de orientación para un mundo mejor,  su escuela – laboratorio de fines del siglo XIX ponía ya las bases, mediante una inteligencia reflexiva  y práctica,  de una escuela activa y de un nuevo espíritu social.

Además de las obras mencionadas existen otras obras publicadas de Dewey:

Psicología (1887), Esbozo de una teoría critica de la Ética (1891), Syllabus para el estudio de la Ética (1894), Mi Credo Pedagógico (1897), Escuela y Sociedad (1899), El niño y el curriculum (1902), Las condiciones Lógicas para un tratamiento científico de la moral (1903), entre otros.

Fuente: 

http://www.educar.org/articulos/JohnDewey.asp

Categorías: Pedagogos de la Escuela Nueva | Deja un comentario

La Casa dei bambini vs. l’École de l’Ermitage

Fuentes:

Elaboración propia

Categorías: Pedagogos de la Escuela Nueva | Etiquetas: , | Deja un comentario

Decroly

OVIDE DECROLY

Ovide Decroly (1871, Renaix (Ronse), Bélgica – 1932, Uccle) fue un pedagogo belga que se educó en un medio abierto y con la influencia de una sensibilidad por la búsqueda científica gracias a su padre.

Introduce los centros de interés como propuesta pedagógica basada en el respeto por el niño y su personalidad con el objetivo de preparar a los niños para vivir en libertad. Se opuso a la disciplina rígida, apostando por crear un ambiente motivador con grupos homogéneos basados en la globalización, la observación de la naturaleza y la escuela activa.

Decroly comenzó interesándose por los problemas de los débiles mentales. Aplicó el método científico a la investigación de los factores que puedan modificar de forma favorable, la evolución intelectual, afectiva y motriz de los niños que sometía a su observación.

Para Decroly, la función de globalización es un fenómeno todavía más general, ya que además de la percepción, tiene el lado afectivo e indica el aspecto por el cual el trabajo mental puede ser dominado, determinado y en todo caso influido por tendencias preponderantes, permanentes o transitorias del sujeto, por su estado de ánimo constante y variable. Además, Decroly no comete la equivocación de pensar que las percepciones globales son oscuras; aun cuando desde el punto de vista de un análisis sucesivo puedan aparecer como tales. Es decir, el niño no percibe más oscuramente que el adulto en la medida que percibe más globalmente, sino que su experiencia es diversa, con articulaciones y distinciones organizadas en otra forma. Subraya la estrecha relación entre  globalización e interés.

Como pedagogo, Decroly ha definido su programa en una fórmula que se ha hecho célebre: “la escuela por la vida para la vida”.  Quiere que la escuela, cuyo marco ideal es el campo, tenga un programa de acuerdo con la psicología del niño y que responda a las exigencias de la vida individual y social actuales. Con este objeto debe suministrar una iniciación práctica a la vida por medio de dos conocimientos esenciales:

a)      El conocimiento por el niño, de su propia personalidad; la toma de conciencia de su yo y, por consiguiente, de sus necesidades, de sus aspiraciones, de sus fines, en conclusión, de su ideal.

b)      El conocimiento de las condiciones del medio natural y humano en el cual vive, del cual depende y sobre el cual debe actuar para que sus necesidades, sus aspiraciones, sus fines, su ideal, sean accesibles y se realicen, y todo esto sin perjuicio de una preparación para comprender ampliamente las necesidades, aspiraciones, fines e ideales de la humanidad, las condiciones de su adaptación y los medios de cooperar en ella, de ser consciente solidario.

Obras

  • Las medidas de la inteligencia del niño
  • Hechos de psicología individual y la psicología experimental (1908)
  • El tratamiento y educación de los niños deficientes (1915)
  • Función de globalización (1923)
  • La liberté et l’éducation, 1925 (La libertad de la educación)
  • L’évolution de l’affectivité, 1927 (La evolución de la afectividad)
  • La práctica de los test de inteligencia (1928)
  • La función de la globalización y otros escritos

Fuentes:

http://eduso.files.wordpress.com/2008/05/01-escuela_nueva.pdf

Categorías: Pedagogos de la Escuela Nueva | Etiquetas: , , | Deja un comentario

Montessori

MARÍA MONTESSORI

Nació en 1870 en Chiaravalle, Italia, en el seno de una familia burguesa católica y falleció en Holanda en 1952, a los 81 años de edad. Estudió ingeniería a los 14 años, luego estudió biología y por último fue aceptada en la Facultad de Medicina de la Universidad de Roma “La Sapienza”. A pesar de que su padre se opuso al principio, se graduó en 1896 como la primera mujer médico en Italia. Fue miembro de la Clínica Psiquiátrica Universitaria de Roma. Más tarde, estudió antropología y obtuvo un doctorado en filosofía, época en la que asistió a uno de los primeros cursos de psicología experimental. Es contemporánea de Freud y desarrolló su propia clasificación de enfermedades mentales.

Se dio cuenta de que estos niños tenían potencialidades que, aunque estaban disminuidas, podían ser desarrolladas y que eran dignos de una vida mejor sin representar una carga para la sociedad. Aquí decide dedicarse a los niños el resto de su vida.

Propuesta educativa:

Elaboró la Pedagogía científica partiendo de la observación y del método científico, elaboraba sus materiales y su filosofía. Para ella, la educación se basa en un triángulo:

El amor se refiere al respeto, la libertad con responsabilidad, con límites y estructura; valorar al alumno, tener fe, paciencia y confianza en él para llegar a conocer sus necesidades. Amor es la habilidad de darle al niño la posibilidad de despertar su espíritu para después proporcionarle los medios que correspondan a este despertar. No es un método pedagógico, es el descubrimiento del hombre. Descubrió que es el niño quien puede formar al hombre con sus mejores o peores características. Descubrió cualidades que enaltecen al hombre en el niño, como carácter, fuerza moral y fuerza de la personalidad, presentes desde la primera infancia aunque deben ser desarrolladas. Se debe respetar el derecho del niño a protestar y opinar, ello conlleva las capacidades de observación, análisis y síntesis. Necesitamos facilitarles los medios para desarrollarlas

“El niño necesita ser reconocido, respetado y ayudado. El niño es el padre del hombre.”

Influencia Recibida:

Montessori descubre los trabajos de dos médicos franceses:

- Jean Itard, que estableció la importancia de la observación en los niños y entiende que a los niños no se les puede imponer nada; creó ejercicios y materiales para ayudar al niño a desarrollar sus facultades; estudió al niño salvaje de Aveyron.

- Eduardo Séguin, el cual buscaba las causas de las deficiencias mentales, desarrolló material especial partiendo de la intuición de que cualquier cosa que llega a la mente pasa por los sentidos, y éstos, con el uso adecuado de ciertos materiales, se pueden refinar y desarrollar para que el niño se ayude a sí mismo: autoeducación, autodesarrollo.

Asimismo, basó su pedagogía en los trabajos de Pestalozzi.

Método Montessori: 

Es un método educativo alternativo que se caracteriza por poner énfasis en la actividad dirigida por el niño y observación clínica por parte del profesor. Esta observación tiene la intención de adaptar el entorno de aprendizaje del niño a su nivel de desarrollo. Distribuye la educación de los niños en grupos de tres años, correspondientes a períodos sensibles del desarrollo:

De 0 a 3 años; de 4 a 6 años; de 7 a 9 años; de 10 a 12 años; de 13 a 15 años; de 16 a 18 años.

En este método es importante tener en cuenta lo siguiente:

  • Creación del entorno del tamaño del niño.
  • Participación de los padres para incluir atención propia y básica de salud e higiene como requisito para la escuela.
  • La importancia de la “mente absorbente”: la motivación sin límite de los niños pequeños para adquirir dominio sobre su entorno y perfeccionar sus experiencias y comprensión ocurren dentro de cada periodo sensible. El fenómeno está caracterizado por la capacidad del niño de repetición de actividades.
  • Materiales didácticos auto-correctivos, ya que por medio del material va experimentando por el mismo y va corrigiendo sus errores.

Acá hay un vídeo que puede ayudar a visualizarlo mejor:

Obras:

  • El arroz con coco (1912)
  • Antropología pedagógica (1913)
  • Método avanzado Montessori (2 vols., 1917)
  • El niño en la Iglesia (1929)
  • La misa explicada a los niños (1932)
  • Paz y Educación (1934)
  • El secreto de la infancia (1936)
Categorías: Pedagogos de la Escuela Nueva, Videos | Etiquetas: , , | Deja un comentario

Create a free website or blog at WordPress.com. El tema Adventure Journal.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.